Asociarse. 1.000 son 1.000 pero con 5 son 5.000
Siempre hay amigos a los que recurrir, siempre hay familiares que nos pueden ayudar, siempre hay unos compañeros que pueden echar una mano… pero y si se pudiera dejar atrás el “no llego”, “no puedo”, “no me alcanza”, etc, y se pasa a la iniciativa.
Hay que analizar las ideas que se tienen y que pudieran convertirse en proyectos factibles, y de ahí que se puedan convertir en pequeñas empresas. Llegado a este punto, hay que ver quienes nos rodean, cual es su situación laboral/profesional, su nivel de cualificación, sus capacidades, su experiencia… y proponerles una sociedad en la que todos podáis colaborar, cada uno en su área de trabajo, para poder llevar a delante esa iniciativa en común.
En ocasiones, puede ser interesante buscar a gente nueva, que no sea del círculo próximo, y dirigirse a organismos de la universidad, a las cámaras de comercio, a las entidades de desarrollo local de los ayuntamientos, etc, en busca de personas que estén preparando proyectos, buscando socios…
Porque al final de cuentas, cuando uno únicamente tiene 1.000, poner en marcha un proyecto puede ser muy complicado, cuando no imposible. Pero 5, complementarios, cada uno con 1.000, son 5.000 y con ello posiblemente ya sea más fácil dar el salto.

1 comentario
Correcto, ya lo dijo alguien la unión hace la fuerza.
13 jun 2009 | 07:06 PM
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